Habilidades intelectuales

"Una máquina puede hacer el trabajo de 50 personas corrientes, pero no existe ninguna máquina que pueda hacer el trabajo de una persona extraordinaria" - Elbert Hubbard

Pensamiento estratégico

Para implementar una estrategia sólida y bien planificada en tu empresa, en tu trabajo, en tu proyecto, en tus estudios… en donde necesites.

Pensamiento analítico

Para observar, analizar y evaluar distintas situaciones de distintos entornos y ser capaces de trazar un esquema mental que nos permita entrar en el pensamiento estratégico.

Memoria

Para recordar con facilidad nombres, fechas, números de teléfono, contraseñas, direcciones, contenidos de estudio y cualquier cosa que necesites.

Lectura rápida

Para leer a mayor velocidad, con mayor concentración, con menos cansancio y con mayor retentiva de lo leído.

Atención y concentración

Para poder atender únicamente a lo que queremos atender y que nada nos distraiga y para que podamos dar lo mejor de nosotros mismos a la hora de afrontar una tarea.

Razonamiento inductivo

Para ser capaces de elaborar reglas generales a partir de situaciones particulares de nuestro día a día personal y profesional y así extraer patrones que nos impidan volver a tropezar en la misma piedra.

Inteligencia lingüística

Para saber utilizar el lenguaje y las palabras de la forma más adecuada para cada caso y para cada público.

Pensamiento táctico

Para ser capaces de adaptar nuestra estrategia cuando el plan de acción que habíamos diseñado no se cumple como estaba previsto.

Pensamiento secuencial

Para resolver problemas pensando de A a B (desde el punto del que partimos hasta el punto al que queremos llegar) y de B a A (desde el punto al que queremos llegar hasta el punto del que partimos).

Toma de decisiones

Para ser capaces de evaluar distintas opciones de forma objetiva, sin sesgos personales, y elegir la opción más inteligente y que más probabilidades tenga de funcionar en cada caso.

Aceleración del aprendizaje

Para que el proceso de aprender algo nuevo resulte sencillo y lleve el menor tiempo posible.

Rapidez mental

Para pensar más rápido, para memorizar datos más rápido (velocidad de memorización) y para reaccionar más rápido en situaciones críticas en las que debemos elaborar una respuesta (por ejemplo, una negociación).

Razonamiento deductivo

Para ser capaces de aplicar reglas generales (por lo general, extraídas de libros y de experiencias de otras personas) a casos particulares de nuestro día a día personal y profesional.

Inteligencia lógico-matemática

Para ser capaces de utilizar la lógica, el razonamiento y los números en situaciones en las que haya que establecer una cantidad porcentual o unos plazos relativos, por ejemplo.

Inteligencia espacial

Para ser capaces de orientarnos en cualquier lugar y de trazar recorridos mentales que nos ayuden a ahorrar tiempo en nuestros desplazamientos.

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